____________________________________________________________
Jorge L. Tizón en el ciclo “Neurociencia para psicólogos” el próximo 31 de mayo a las 19hs. (ver programa)
____________________________________________________________
Jorge L. Tizón en el ciclo “Neurociencia para psicólogos” el próximo 31 de mayo a las 19hs. (ver programa)
Escrito en neurociencia, psiquiatria, salud mental | Etiquetas: emociones, jorge tizón, miedo
El pasado 3 de Mayo la Dra. Adela Cortina participó en el ciclo “Neurociencia para psicólogos” con una estupenda ponencia.
Se refirió al hecho de que desde hace 10 años cobran importancia dos saberes, la neuroética y la neuropolítica, que parecen desencadenar una auténtica revolución.
Comentó que una vez puestas en cuestión las éticas filosóficas y religiosas hasta ahora vigentes se ha propuesto sustituirlas por una ética basada en el cerebro, llegando a afirmar que la libertad es una ilusión y que estamos determinados. La Dra Cortina reivindica la importancia de la cercanía y la cooperación como parte de una respuesta cerebral centrada en la importancia del otro y de las redes sociales. Llevamos la impronta de una moral del cuidado y estamos preparados para una política contractual.
Hizo luego un balance de algunas de las aportaciones conquistadas por la
neuroética y la neuropolítica y señaló algunos de sus límites sobre todo los referentes al exceso de biologismo.-
by Raquel Ferrari
_________________________________________________________
Escrito en neurociencia, neuroetica | Etiquetas: Adela Cortina

Realidad virtual en psicología
“Lo primero que sorprende es lo ajustado que va el traje. Para teletransportarse, más vale estar fideo. Equipado con diecisiete sensores, el traje es necesario para captar cada movimiento del visitante -como llaman los investigadores a la persona que se teletransporta- y poderlo transmitir al robot que le suplanta en el destino -en este caso, Londres-.
Después está el casco, que tiene una pantalla frente a cada ojo para que el visitante pueda ver en 3D lo mismo que ven los ojos -perdón, las cámaras- del robot. También tiene altavoces junto a cada oído para que el visitante pueda oír lo que dicen los locales -como les llaman en el experimento- a través de los micrófonos del robot. Pesa 1.300 gramos y aprieta un poco el cráneo, porque tiene que estar bien sujeto para mantener las cámaras alineadas ante los ojos y para no desorientar a los sensores de posición.
Pero si se aceptan estas pequeñas incomodidades, uno ya puede tener la experiencia del teletransporte. El equipo que ha desarrollado la tecnología, liderado por Mel Slater, investigador Icrea de la Universitat de Barcelona (UB), ha ofrecido a La Vanguardia la posibilidad de participar en un experimento. También lo ha ofrecido a Televisió de Catalunya y a la BBC. Su idea es que el teletransporte puede ser útil, por ejemplo, para ir a conferencias sin moverse de casa, para ir a la consulta de un médico que está en otra ciudad o para hacer entrevistas a distancia. Para probarlo -y de paso para publicitar lo que hacen-, los investigadores buscaban periodistas como cobayas.
Bien, propuesta aceptada. El cobaya se enfunda el traje y se deja poner el casco. Deja que le calibren, operación que consiste en mover los brazos muy lentamente para comprobar que los movimientos de los sensores en Barcelona coincidirán con los del robot en Londres. Tiene que recordar que es un experimento de tecnología avanzada para no sentirse bobo moviendo los brazos así. Oye como le dicen “a partir de ahora usted controlará el robot, sobre todo no se rasque”, porque el robot chocaría consigo mismo y se podría lastimar.
Y enseguida oye: “Beaming”. O sea, “transmitiendo”, como lo decían en Star Trek. En las pantallas del casco se materializa el doctor Slater, sonriente, que dice “hello” y extiende la mano. La impresión de 3D es convincente hasta que la mano de Slater sale de la imagen. Cuando el visitante baja la cabeza y mira hacia abajo para volverla a encontrar, se sorprende al comprobar que su propia mano está hecha de tuercas y tornillos.
-¿Cómo me ve, doctor Slater?, pregunta.
-Alto, más alto que yo.
-¿Cómo cuánto de alto?
-Un metro ochenta más o menos.
Empezamos bien, algo hemos mejorado con el teletransporte.
-¿Guapo?
-Ahora se lo enseño.
Es curioso cómo se puede probar una tecnología de comunicación avanzada y se empieza teniendo una conversación tan intrascendente como quien se encuentra cara a cara. Pero esto es precisamente lo que busca Slater, una interacción humana lo más natural posible.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
-Doctor Slater, ¿para quién ha desarrollado esta tecnología?
-Pensé que la gente se mueve constantemente de un lado para otro y que no estaría mal si pudiéramos desplazarnos a otro lugar sin tener que movernos.
-Pero debe de ser muy caro.
-Los sensores que lleva el visitante son bastante baratos. La parte cara es el robot. Pero si esta tecnología se extiende y se fabrican más robots, el precio bajará.
-¿Cuánto tiempo le ha costado desarrollar la tecnología?
-Llevamos dos años y medio y es un proyecto de cuatro años. Nos queda bastante por hacer. El sistema aún es imperfecto.
En el proyecto, explica Slater, participan unos 40 investigadores de siete países. Está financiado por la Unión Europea con 11 millones de euros con la perspectiva de que llegue a tener aplicaciones útiles. Entre las más prometedoras, Slater destaca la posibilidad de enviar un robot a zonas contaminadas de una central nuclear y de controlarlo a distancia. O las aplicaciones médicas que desarrolla Mavi Sánchez Vives, también investigadora Icrea, en el instituto de investigación Idibaps del hospital Clínic. O la posibilidad de llegar a zonas inaccesibles durante un incendio.
-Suena a ciencia ficción, doctor Slater.
-Lo veo como ciencia ficción hecha realidad. Para mí la ciencia ficción es una fuente de inspiración. Hemos tomado el nombre del proyecto, Beaming, de las escenas de teletransporte de Star Trek.
-Pero lo que usted hace se parece más a Avatar que a Star Trek.
-Exacto, esa es la idea. Controlar el cuerpo del robot a distancia y sentirnos como si estuviéramos allí. Es lo que queremos lograr.
Para Slater, especialista en ingeniería informática, simular la experiencia de Avatar no es un objetivo imposible. Es un problema de sensores, software, transmisión de datos y robótica. Un problema de ingeniería. Cuestión de tiempo. Y de ser capaz de pensar a lo grande.
____________________________________________________________
La telepresencia incluye un set de tecnologías que permiten a una persona sentir que está presente, aparentar que está presente o actuar en otro lugar distinto del que se encuentra.
Uno de los primeros usos de la telepresencia fué la videoconferencia, esa técnica desarrollada en 1993 por David Allen y Harold Williams (Telesuite) que (gracias a una iniciativa de los Hoteles Hilton) permitió a los ocupados hombres de negocio asistir a reuniones prolongando su estadía en los resorts.
Entre las ventajas más inmediatas de esta tecnología encontramos la posibilidad de asistir a eventos, reuniones, meetings sin viajar grandes distancias, reduciendo así la huella carbónica y el impacto ambiental, además de contribuir a la conciliación vida laboral /personal y aumentar la productividad.
En cuanto a la realidad virtual, se trata de experiencias visuales que pueden simular la presencia física en un lugar o en un entorno imaginario. Puede incluir información visual, auditiva y táctil.
Lo prometedor de este tipo de investigaciones se encuentra en las posibilidades que se abren en el campo de la medicina, la cirugía a distancia por ejemplo permitirá proyectar el conocimiento y el expertise de los cirujanos en entornos lejanos y reducir riesgos.
Las alternativas que se abren son muchas y prometedoras: la posibilidad de inmersión en un entorno 3D facilitará las intervenciones en cuestiones tan diversas como fobia a volar, fobia social, stress post traumático ( La UNAM -México- lleva tiempo desarrollando estos modelos al igual que la Universidad Jaume I con profesionales tan reconocidos como Cristina Botella). En todos estos casos será esencial la interdisciplina en un equipo de trabajo formado por ingenieros, médicos, psicólogos, neurocientíficos. Se abren nuevas perspectivas para los psicólogos a partir de la valoración del impacto que esta tecnología tendría en el aquí y ahora de las personas y los grupos.
Otros campos interesantes: educación juegos, aplicaciones.
Ciertamente apasionante.-
By: Raquel Ferrari
Escrito en investigación, neurociencia, psicologia | Etiquetas: BBC, la vanguardia, Mel Slater, neurociencia, realidad virtual, Star Trek
cerebro-estudiantes-esade.html
ESADE inicia una investigación académica y científica pionera para encontrar a través de la tecnología y la neurociencia las cualidades del liderazgo
Esade es la primera Escuela de Negocios del mundo que inicia una investigación académica y científica para encontrar a través de la tecnología y la neurociencia los atributos del buen líder, conocer cómo se comporta su cerebro cuando toma decisiones en equipo, su grado de influencia en una dinámica de grupo y qué diferencias neurológicas hay en la elección de soluciones socialmente responsables o irresponsables.
Para hacerlo durante 15 días, Esade mapea el cerebro de 160 de sus estudiantes MBA mientras resuelven casos de negocio y empresa mediante soluciones éticas y responsables.
El proyecto Neurociencia y Liderazgo que lanza ahora la institución con la colaboración de Arizona State University y la tecnología de ABM (Advanced Brain Monitoring) aprovecha los recientes avances en el campo de la neurociencia para abrir nuevas perspectivas y aportar nuevos datos al conocimiento del liderazgo y su desarrollo, haciendo especial hincapié en el líder socialmente responsable e inspirador en un grupo.
Este estudio, jamás realizado hasta hoy, lo llevan a acabo un equipo de investigadores de Esade, dirigidos por los profesores del Instituto de Innovación Social de la institución, Thomas Maak y Nicola Pless y los investigadores David Waldann y Pierre Balthazard de la Arizona State University.
Para Thomas Maak este proyecto “tiene un gran potencial para ayudar a entender y profundizar en los procesos de desarrollo del liderazgo, pero también para educar a los líderes del futuro a tener un comportamiento éticamente responsable”.
Mapeando el cerebro del líder
La tecnología neurocientífica ha logrado escanear los cerebros de un grupo de individuos de forma sincronizada mientras intentan resolver conjuntamente un problema.
De este modo, se puede descifrar cómo funcionan los cerebros en una decisión de equipo y tener datos en un encefalograma de cómo se comporta el cerebro de forma individual y combinada con otras personas.
En este sentido, para Maak “poder analizar de forma sincronizada el comportamiento neurológico de un grupo es especialmente importante para nosotros ya que el liderazgo debe estudiarse cómo un proceso que se desarrolla entre individuos que interaccionan en grupo y no que como una mera toma de decisiones individuales”.
Así, el objetivo del proyecto Neuroscience of leadership es descifrar:
1) Si existen fenómenos neurológicos asociados a los equipos que son capaces de comportarse especialmente bien en las decisiones que tienen una dimensión ética o si hay algún marcador neurológico que diferencie las decisiones responsables de las irresponsables;
2) Si se pueden definir patrones en las dinámicas de grupo, marcadores neurológicos que indiquen cuando un grupo está realmente comprometido y en sintonía o por el contrario es un grupo poco unido o integrado;
3)Si los procesos de liderazgo son especialmente efectivos cuando las decisiones son tomadas en equipo; qué dinámicas neurológicas se desarrollan en un grupo; cómo el líder logra convencer, que le sigan o le reconozcan como tal.
Tecnología neurocientífica en las aulas
Durante el proceso de obtención de datos a través de la tecnología sin hilos de ABM se monitorizará el cerebro de 160 estudiantes MBA en las propias aulas de Esade. Los MBA se organizan en 33 equipos de unas 5 personas.
El proceso dura unas tres horas con tres partes diferenciadas. En la primera de forma individual deben resolver un problema sobre responsabilidad ética en el mundo empresarial. Tras hacerlo, se unirán a su equipo y se conectaran a los instrumentos de monitorización que serán sincronizados como grupo.
Ahora el mismo caso anteriormente planteado deberán discutirlo, consensuarlo y solucionarlo como equipo y aportar una respuesta conjunta. Una vez finalizado se les realiza una entrevista de forma individualizada sobre su experiencia y percepciones durante las discusiones en equipo y sobre cómo creen que se han desarrollado las dinámicas de liderazgo en su grupo.
Uno vez finalizado el proceso de obtención de datos, se analizarán y trabajaran y se esperan poder tener los primeros resultados del estudio antes de fin de año.
Escrito en investigación, neurociencia | Etiquetas: Arizona State University, Esade, innovación, liderazgo, neurociencia
John Read, una de las voces actuales más transgresoras en los temas de salud
mental, estará en Barcelona del 16 al 19 de mayo para dar entrevistas
Una historia sólo para empezar
Una joven madre pasa las noches en casa pensando en su problema. Sus dos hijos, dedos y cinco años, están durmiendo y su marido trabaja en el turno de noche en una mina de carbón. Le preocupa el curso reciente de su vida y noche tras noche no es capaz de pensar en nada más. A medida que pasan las semanas, descubre que está discutiendo estos pensamientos con su propia cabeza que, como por milagro, aparece en la esquina del techo de su dormitorio.
Después de varios meses de discusiones, la madre y su cabeza sin cuerpo llegan a una solución: lo único que tiene que hacer es quitarse la vida.
Pero esta solución genera otro problema ¿qué pasará con los niños?
Dejarlos atrás sería cruel. Tras hablar con su cabeza, encuentra la solución: primero matará a sus dos hijos y luego acabará con su propia vida.
Parece claro y sencillo pero la mujer siente que algo no encaja. Decide visitar a su médico de cabecera pero no quiere explicarle las discusiones
que ha mantenido con su cabeza.
Le menciona otro problema que ha estado experimentando: está convencida
de que su forma de caminar es extraña y que al andar inclina su cuerpo hacia un lado.
El médico le pide que camine por la consulta y no nota nada extraño.
Nota que la joven está alterada y le receta un fármaco que ella acaba no tomando.
Convencido de que tiene un problema de salud mental, le dice que la tendrá que enviar a un hospital mental para que la visiten.
Ella lo recibe como una amenaza velada, se asusta más y decide no decir nada acerca de sus problemas ni de sus conversaciones con la cabeza sin cuerpo.
Al final la joven no acaba con su vida ni la de sus hijos. En cambio, decide
abandonar a su marido. Al cabo de un tiempo de haberlo hecho, descubre que las discusiones con su cabeza han desaparecido y deja de tener la sensación de que se inclina hacia un lado al caminar.
Entender a los pacientesCualquier interpretación de la locura que pase por alto la experiencia subjetiva del individuo
Cualquier interpretación de la locura que pase por alto la experiencia subjetiva del individuo es incompleta. Para el psicólogo John Read, coautor de El sentido de la locura, es insensato pensar que sólo los “expertos” están capacitados para hacer observaciones sobre las experiencias de locura. Este enfoque ha llevado a la estigmatización de los enfermos, como en la historia planteada más arriba, en la que el médico nunca llega a saber que la mujer dialoga con una cabeza sin cuerpo.
Los pacientes son silenciados y se les excluye de las discusiones sobre la naturaleza de la experiencia.
Es como si las únicas personas capaces de explicar de verdad a qué sabe
el chocolate fueran las que nunca lo han probado. La experiencia subjetiva de la locura tiene una importancia crucial, a pesar de haber sido dejada siempre de lado.
John Read, una de las voces actuales más transgresoras en el campo de la salud
mental, propone un nuevo planteamiento: primar los procesos terapéuticos
psicológicos en el tratamiento de los pacientes con experiencias de locura por
delante de los farmacológicos.
Para el autor, resulta fundamental dar valor a la experiencia del paciente y la medicalización de la mente se sitúa a las antípodas de este reconocimiento.
Las grandes farmacéuticas han intentado silenciar su voz.
John Read es psicólogo clínico. Tras completar su formación y después de muchos años dedicándose a esa profesión y haciendo de gestor de servicios de salud mental en los Estados Unidos, el Reino Unido y Nueva Zelanda, aceptó un puesto en el Departamento de Psicología de la Universidad de Auckland, donde ejerce la docencia desde 1994. Es editor de la obra colectiva Modelos de locura, publicada por Herder.-
Escrito en psicologia, salud mental | Etiquetas: herder, john read, salud mental

Una compilación de catorce trabajos une a psicoanalistas y neurobiólogos, hasta hace poco enfrentados, para descifrar juntos el mayor misterio del universo: la mente humana.
Por Martín W. Prieto
Cuando hubiera resultado fácil caer en una retórica triunfalista, Freud, en un virtuoso gesto intelectual, comenta en una de sus conferencias sobre la neurosis: “es casi humillante que, luego de un trabajo tan prolongado, sigamos tropezando con dificultades para concebir hasta las constelaciones más fundamentales, pero nos hemos propuesto no simplificar ni callar nada. Si no podemos ver claro, al menos, veamos mejor las oscuridades”.
Su disciplina, el psicoanálisis, ha visto de lejos en los últimos tiempos los magníficos descubrimientos que están acumulando otras ciencias de la mente más formales y tal vez menos interesadas en las metáforas, las estructuras míticas o el trabajo con la palabra.
Estas ciencias están trabajando juntas. El prestigioso neurólogo francés Jean-Pierre Changeaux escribió: “Ya no se estila, como antes, abrirse paso de manera individual, cada uno encerrado en su disciplina, o incluso en su corporativismo fisiológico, farmacológico, anatómico o comportamental”.
La biología, la física, la química e incluso la psiquiatría ya tienen aceitados varios mecanismos de ensamblaje. No sucede lo mismo con el psicoanálisis: es más común el duelo mediático con estas ciencias por mutuas descalificaciones, o la simple indiferencia.
Para dejar de lado este divorcio nada saludable y explorar posibilidades de cooperación, un grupo mixto de médicos y psicoanalistas han colaborado en el libro ” Cruces entre psicoanalisis y neurobiología ”(Lugar Editorial), una compilación de 14 trabajos de desarrollos en práctica, teoría y epistemología interdisciplinaria. Leer Más…
Escrito en neurociencia, psicoanalisis | Etiquetas: emoción, Eric Kandel, Freud, Oliver Sacks, razón, René Descartes, Sergio Rodríguez

Por Adela Cortina
El desempleo es la principal preocupación de los españoles, según las últimas encuestas del CIS, con razón más que sobrada. Para paliarlo el gobierno propone, entre otras cosas, una Ley de Reforma Laboral, que ha cosechado toda suerte de protestas y comentarios, pero sobre todo la convicción en buena parte de los ciudadanos de que generará más desempleo, porque desconfían del mundo empresarial. No creen que los empresarios estén deseando contratar a la mayor cantidad de gente posible, sino que aprovecharán las facilidades de despido para reducir plantillas. ¿Por qué esta desconfianza generalizada?
Que la confianza en los políticos es poca queda patente en el hecho de que constituyan la tercera preocupación de los españoles, de nuevo según el CIS. Pero ¿qué ocurre con los empresarios?
Desde los años setenta del siglo pasado el mundo empresarial se ha visto inundado de expresiones éticas: dirección por valores, códigos éticos, auditorías éticas, responsabilidad social empresarial, códigos de buen gobierno, banca ética, banca solidaria, comercio justo, consumo responsable, observatorios de responsabilidad y de ética, certificaciones éticas. Y, sin embargo, la crisis que venimos padeciendo desde 2007 parece mostrar que las declaraciones no se han plasmado en las realizaciones, y esa disonancia hace que las gentes no perciban a las empresas como aliadas en la construcción de una mejor sociedad.
Pero eso no es bueno, ni para las empresas, que necesitan generar reputación para inspirar confianza y ser competitivas, ni para la sociedad que necesita empresas capaces de crear puestos de trabajo, de generar la riqueza material e inmaterial indispensable para que cada quien pueda elegir sus planes de vida buena.
Como bien decía Sen, una buena empresa es un bien público. Y, sin embargo, en España rara vez se ve al empresario como un aliado en la construcción de un mundo mejor, como el necesario compañero de viaje para llegar a Ítaca. Esto tiene —creo yo— una historia.
Decía el filósofo MacIntyre que se puede detectar la moral distintiva de una época y lugar a través de “sus personajes” morales, y ponía ejemplos de ello. Al leerlo me preguntaba cuáles serían los personajes de una época crucial en la historia de España, como el Siglo de Oro, y llegué a la conclusión de que serían el Soldado (sea el tercio de Flandes, el Conquistador o el caballero andante), el Santo y el Pícaro. El Soldado busca gloria y fortuna; el Santo, la salvación del alma ajena y propia; el Pícaro es el antihéroe, que pretende sobrevivir a costa de la estupidez ajena y suele salir trasquilado.
Los conservadores tampoco se han esforzado por escribir relatos que presenten la parte positiva del mundo empresarial
Pero, curiosamente, ninguno de ellos se relaciona con la producción de riqueza material o con el comercio de mercancías. Tal vez sea ésta una de las razones por las que España no prosperara económicamente, aun teniendo una excelente posición geoestratégica para el comercio.
Sus formas de vida más apreciadas no se relacionaban con la creación ni con el intercambio de riquezas.
Y es cierto que en nuestra literatura apenas se encuentran obras cuyos personajes sean empresarios, convertidos en héroes a los que imitar. En lo que recuerdo, El señor Esteve de Santiago Rusiñol o La ceniza fue árbol de Ignacio Agustí son excepciones que tampoco intentan presentar a sus protagonistas como ideales morales.
Ciertamente, los últimos tiempos no han mejorado las cosas.
El pensamiento progresista no incluye en sus relatos a los empresarios entre sus personajes morales. No lo han hecho ni el marxismo, ni el anarquismo ni el cristianismo progresista. Pero tampoco los conservadores se han esforzado por escribir relatos que presenten la parte positiva del mundo empresarial, los beneficios que pueden aportar las empresas. Y la actual crisis está siendo el último capítulo de una historia en la que esos relatos heroicos quedan descartados.
Por lo que hace a la España actual, los personajes podrían ser el Deportista, del estilo de Nadal, atractivo por su buen hacer, el Cantante, que una buena cantidad de jóvenes quisieran ser por su éxito social, el inevitable Pícaro, pero ahora de cuello blanco y cantidades fabulosas y, como alguien me dijo, el Funcionario. No tanto porque sea un ideal moral al que imitar, como precisamente porque tiene un puesto de trabajo seguro que le evita correr los riesgos empresariales.
Dicen los entusiastas del storytelling, de la necesidad de contar relatos para generar adhesiones a la propia causa, que es preciso hacerlo también en el mundo empresarial. Habría que contar buenas historias. Pero —y esto no debe olvidarse nunca— historias verdaderas. Como que una empresa crea 20 puestos de trabajo al día, hace fijos a los trabajadores, monta guarderías para ellos, ofrece buenos productos con buen precio, cuida del entorno social.
Es tiempo de escribir en la vida cotidiana el relato verídico de los empresarios excelentes, de los que sobresalen por sus buenas prácticas beneficiando a la sociedad. Y es tiempo de hacerlo porque las nuevas medidas gubernamentales han puesto en manos de las empresas una enorme responsabilidad, la de crear puestos de trabajo para quienes los necesitan para vivir. Como decíamos en aquel juego de la infancia “tú la llevas”, son los empresarios quienes ahora la llevan.
Adela Cortina es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR.
Fuente:http://elpais.com/elpais/2012/03/12/opinion/1331552045_289036.html
_______________________________________________________
Adela Cortina en el Ciclo “Neurociencia para psicólogos” , Jueves 3 de Mayo -19hs- (ver programa)
Escrito en ciencia, investigación, neurociencia, neuroetica, sociedad | Etiquetas: Adela Cortina, el pais
El pasado 19 de Abril el Dr, Martín Vargas nos brindó una interesante conferencia acerca de los nuevos retos de la neurociencia en el campo del diagnóstico clínico.
Partiendo de la situación actual en clinica psiquiátrica y de los límites que las clasificaciones (DSM, CIE) tienen en tanto meras descripciones de síntomas, apostó por la incorporación de los conocimientos que se obtienen a través de la neuropsicología y la neuroimágen a la hora de establecer el diagnóstico diferencial en patologías tan complejas como la depresión y su asociación a la demencia o el diagnóstico diferencial de la esquizofrenia; lo hizo a través de un caso clínico orientando los niveles de abordaje desde la entrevista de valoración hasta la neuroimágen para establecer nuevos criterios clínicos.
Enmarcando su exposición en los planteos de Mario Bunge sobre la respuesta materialista y monista en la relación cerebro-mente revalorizó el rol del psicólogo en el equipo de salud, no solo como referente natural en el proceso de psicodiagnóstico sino como agente terapéutico imprescindible.
Su propuesta integradora neurología-neurociencia-psiquiatría-psicología, abre unas perspectivas ilimitadas en la comprensión de la enfermedad mental que esperan ser desarrolladas.-
By : Raquel Ferrari
Escrito en jornadas, neurociencia, psiquiatria, salud mental | Etiquetas: COPC, DSM IV, Mario Bunge, martin vargas, neurociencia, neurociencia para psicologos
Nos encontramos en un momento de crisis en el que se multiplican las oportunidades de mejora en salud mental. El gran crecimiento experimentado por las disciplinas que sirvieron de corpus teórico a la clínica psiquiátrica en el Siglo XX aconseja fijar ahora la atención en el marco global integrador de todas ellas. La propuesta de una Sección de NeuroCiencia Clínica (SNCC) en la AEN pretende contribuir a este objetivo.
Durante el siglo pasado asistimos al período más revolucionario en el crecimiento y asentamiento de la Neurociencia como disciplina tanto en la investigación como en la clínica. Tal fue el protagonismo de esta disciplina, que la década de los 90 fue definida como “La década del cerebro”. A modo de corolario, Kolb realiza una reflexión que suscribe esta idea: “El siglo veinte pertenece a la Neurociencia”.
Sin embargo, una de las principales paradojas que se derivan de este auge, es la evidencia de que nuestro conocimiento en lo referente al funcionamiento cerebral dista mucho de ser completo.
¿Y qué es la neurociencia? La neurociencia estudia el funcionamiento cerebral desde un punto de vista multidisciplinario, esto es, mediante el aporte de disciplinas no excluyentes como la física, la química, la biología, la neurología, la genética, la informática, la psiquiatría y la (neuro)psicología. Todas estas aproximaciones, dentro de una nueva concepción de la mente humana, son necesarias para comprender los procesos mentales, particularmente los más complejos como la inteligencia, la conciencia, la personalidad o las emociones. Leer Más…
Escrito en neurociencia, psicologia cognitiva, salud mental, psiquiatria | Etiquetas: neurociencia, Clinica, AEN